<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Mr. YoelRey &#187; Pensamiento</title>
	<atom:link href="http://www.yoelrey.es/category/pensamiento/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.yoelrey.es</link>
	<description>No es lo que pienso, tan solo lo que digo</description>
	<lastBuildDate>Sat, 09 May 2015 06:04:05 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.39</generator>
	<item>
		<title>Controlad, controlad malnacidos</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2010/12/05/controlad-controlad-malnacidos/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2010/12/05/controlad-controlad-malnacidos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 05 Dec 2010 19:12:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA["Demagogeable"]]></category>
		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/?p=104</guid>
		<description><![CDATA[Los que saben quién soy saben también que actualmente estoy empleado en una empresa cuya plantilla está formada, entre otros, por ingenieros técnicos e ingenieros superiores de las especialidades Industrial (Electrónica y Electricidad), Telecomunicación e Informática, afortunadamente también hay Físicos ( 😉 ) y licenciados en otras áreas (Filologías o Administración de Empresas se me [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Los que saben quién soy saben también que actualmente estoy empleado en una empresa cuya plantilla está formada, entre otros, por ingenieros técnicos e ingenieros superiores de las especialidades Industrial (Electrónica y Electricidad), Telecomunicación e Informática, afortunadamente también hay Físicos ( <img src="http://s.w.org/images/core/emoji/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> ) y licenciados en otras áreas (Filologías o Administración de Empresas se me ocurren en este momento). Pues bien, el cometido de los ingenieros en esta empresa es diseñar, fabricar y mantener equipos electrónicos y ópticos de, digamos, alta tecnología. Puede deducirse que el personal de mi empresa y del resto de las empresas del entorno es altamente cualificado y que nuestro trabajo <del>está</del> debería estar remunerado en consecuencia (por esto y por el margen de beneficios que dejan estos productos). Funcionariado aparte, lo que toda madre ejerciendo en la época de la masificación universitaria habría anhelado para el futuro de sus hijos, vaya.</p>
<p>Por otro lado, para alguien que ha estudiado una carrera técnica y que le gusta lo que ha aprendido es muy gratificante aplicar esos conocimientos en su día a día y demostrarse que es capaz de desarrollar diseños, depurarlos, verlos crecer y, finalmente, encontrarlos fabricados, probados y entregados al cliente (a veces es mejor no saber adónde van, eso es cierto). Le gusta también percibir que es valorado por sus jefes y por sus compañeros y aun por el cliente. Al fin y al cabo, estudió una carrera tenida por «difícil», ha conseguido un puesto entre varios candidatos, lleva un tiempo desarrollando lo que de él se espera y sigue aprendiendo. Más allá, comulga con ruedas de molino yendo a trabajar fuera del horario regular sin remuneración extra: las <em>horas</em> son <em>extraordinarias</em>, el sueldo &#8212;1 473,20 € netos mensuales&#8212; no lo es y la gratificación por <em>horas «extra»</em> no existe; y le toca prostituir su derecho de <em>comer</em> en necesidad de <em>engullir</em> (esta apreciación es muy particular de quien escribe, quien con mucho dolor de su corazón no concibe disponer de menos de media hora para estos quehaceres; pero esto será objeto de una entrada propia).</p>
<p>Si una persona en esta situación pretende mejorar sus condiciones laborales puede o bien «comunicar sus inquietudes» a sus jefes o al departamento de <em>Recursos Humanos</em> de su empresa, o bien buscar en otro lado, o bien, en último término, hacer una huelga que repercuta en la producción (plazos) o en los beneficios (dinero) de esa empresa y de sus clientes. Sin embargo, me da por pensar que una masa de personas como la que he descrito: profesionales altamente cualificados y demás no comprendan que personajitos como los hijoputitas de los <em>controladorcitos aéreos</em> pidan «aunmejoras» laborales para sus cuerpecitos a cambio de fastidiar <a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/Gobierno/militariza/trafico/aereo/huelga/salvaje/controladores/elpepueco/20101204elpepieco_1/Tes">unos días de asueto</a> a<span style="text-decoration: line-through;">l resto de</span> los mortales. Se me ocurre que podrían «haber carpado diem» los policías del <a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/controladores/abandonan/hotel/Auditorium/escoltados/policia/elpepueco/20101203elpepueco_19/Tes">artículo</a> haciendo huelga con servicios mínimos y dejando puntualmente sus defensas y sus no-reglamentarias &#8212;ya saben: las de <em>asuntos propios</em>&#8212; en la recepción del hotel a disposición de quienes se las han pagado. ¡Corriendito iban a acudir los <em>interfectitos</em> a cumplir con sus obligaciones!</p>
<p>También me da por pensar que una masa de personas como la que he descrito: profesionales altamente cualificados y demás, terminan habitualmente sus escaramuzas con RR.HH. pidiendo número en la fila del I.N.E.M. Estas otras personitas, en cambio, no hacen cola sino que negocian directamente con los ministros y necesitan una <a href="http://www.larazon.es/noticia/3353-salgado-los-controladores-que-no-se-incorporen-iran-a-la-carcel">amenaza de cárcel</a> para volver al redil.</p>
<p>¿Qué le parece a usted? Yo tenía contratado un vuelo de ida y vuelta a Berlín, junto con otras quince personas, con alojamiento incluido y no era precisamente escribir esta entrada en mi bitácora en lo que tenía pensado emplear mi <em>puente de la Prostitución</em>. Quizá añada supuestos en mi entrada sobre la <a href="http://www.yoelrey.es/?p=18">pena de muerte</a>&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2010/12/05/controlad-controlad-malnacidos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No me abandones</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2008/09/27/ne-me-quitte-pas/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2008/09/27/ne-me-quitte-pas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Sep 2008 00:41:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escucho]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/?p=52</guid>
		<description><![CDATA[No me abandones Debes olvidar Todo se puede olvidar Lo que se ha ido ya Olvidar el tiempo De los malentendidos Y el tiempo perdido A saber cómo Olvidar esas horas Que a veces mataban A golpe de porqué El corazón de la felicidad No me abandones No me abandones No me abandones No me [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No me abandones<br />
Debes olvidar<br />
Todo se puede olvidar<br />
Lo que se ha ido ya<br />
Olvidar el tiempo<br />
De los malentendidos<br />
Y el tiempo perdido<br />
A saber cómo<br />
Olvidar esas horas<br />
Que a veces mataban<br />
A golpe de porqué<br />
El corazón de la felicidad<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones</p>
<p>Yo te ofreceré<br />
Perlas de lluvia<br />
Llegadas de paí­ses<br />
Donde nunca llueve<br />
Cruzaré La Tierra<br />
Hasta después de mi muerte<br />
Para cubrir tu cuerpo<br />
De oro y de luz<br />
Haré un reino<br />
Donde el amor será rey<br />
Donde el amor será lye<br />
Donde tú serás reina<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones</p>
<p>No me abandones<br />
Inventaré para ti<br />
Palabras sin sentido<br />
Que comprenderás<br />
Te hablaré<br />
De aquellos amantes<br />
Que han visto dos veces<br />
Sus corazones abrazarse<br />
Te contaré<br />
La historia de ese rey<br />
Muerto por no haber<br />
Podido encontrarte<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones</p>
<p>A menudo hemos visto<br />
Resurgir el fuego<br />
Del viejo volcán<br />
Que ya creí­amos demasiado viejo<br />
Parece que existen<br />
Tierras quemadas<br />
Que dan más trigo<br />
Que el mejor abril<br />
Y cuando llega la noche<br />
Para que un cielo arda<br />
El rojo y el negro<br />
Ne s&#8217;épousent-ils pas<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones</p>
<p>No me abandones<br />
No voy a llorar más<br />
No voy a hablar más<br />
Me esconderé aquí­<br />
Y te contemplaré<br />
Bailar y sonreí­r<br />
Y te escucharé<br />
Cantar y después reí­r<br />
Permí­teme convertirme<br />
En la sombra de tu sombra<br />
En la sombra de tu mano<br />
En la sombra de tu perro<br />
Pero<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones<br />
No me abandones</p>
<p><a title="Ne me quitte pas" href="http://www.lastfm.es/music/Jacques+Brel/_/Ne+me+quitte+pas?ac=ne%20me%20quitte%20pas" target="_blank">Ví­deo</a> &#8212; <a title="Ne me quitte pas" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ne_me_quitte_pas" target="_blank">Ne me quitte pas</a> &#8212; <a title="Jacques Brel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jacques_Brel" target="_blank">Jacques Brel</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2008/09/27/ne-me-quitte-pas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cambiar de aires</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2008/08/12/cambiar-de-aires/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2008/08/12/cambiar-de-aires/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 12 Aug 2008 20:56:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/?p=32</guid>
		<description><![CDATA[Ya hace setenta y un dí­as que un servidor de uno mismo ha ubicado su residencia en otra ciudad, en otra comunidad autónoma. El objetivo era cambiar también de paí­s (pays oder country) pero, finalmente, lo que se puede se puede y lo que no, es muy arriesgado. Lo pretendido es conseguir un poco de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Ya hace setenta y un dí­as que un servidor de uno mismo ha ubicado su residencia en otra ciudad, en otra comunidad autónoma. El objetivo era cambiar también de paí­s (pays oder country) pero, finalmente, lo que se puede se puede y lo que no, es muy arriesgado. Lo pretendido es conseguir un poco de esa experiencia que de todo buen candidato se da por supuesta, pero que no todos tenemos en lo que queremos, sino en lo que nos han dejado o buenamente hemos podido.</p>
<p>Así­, levé anclas, abandoné a los mí­os y ahora me encuentro solo ante el peligro. No obstante, la soledad no es tan amarga si se encuentra a nuevos compañeros de viaje que suplan algunas partes de la ausencia de los amigos (me temo que no de los familiares, para esto es menester intimar algo más). Sin embargo, este reemplazo no alcanza más allá de unas salidas por las zonas de copas, acto social que no guarda una relación biuní­voca con la amistad. Se agradece, pero no es lo mismo. A uno lo conocen quienes lo han sufrido y precisamente por seguir ahí­ (a cinco horas y media en coche o a varios perí­odos de una señal electromagnética) es que uno piensa que, por algún motivo inconfesado, los miembros de esa panda de rufianes lo aprecien. Â¡Va por ellos! Se da por supuesto &#8212;esto sí­&#8212; que el servidor de hace un párrafo también guarda algún nexo afectivo que, si Dios es bueno, perdurará eternamente.</p>
<p>Siempre me he considerado un tipo independiente. No autosuficiente, sino sempiternamente envuelto en soledad. Quizá serí­a más apropiado decir solitario (cela me dit quelque chose!), pues. A la fuerza soltero, etimológica y semánticamente escribiendo, no soy capaz de ahorrar la suficiente moralidad para convertirme en cliente preferencial de un lupanar de categorí­a. Son muchas las pelí­culas vistas que refieren a la capacidad del sistema urológico femenino de transformar su pipí­ en fragancia como para defenestrar tanta educación un sábado por la noche. Cada vez son menos los que comparten esta situación (la del celibato), si bien, los del otro lado también se esfuerzan en compartir momentos.</p>
<p>Me temo que, llegados a algún momento futuro, alguna caiga rendida en mis brazos y me jure amor eterno. O quizá por unos años. No sé si ese será uno de los mejores momentos de mi vida, probablemente sí­ se acerque mucho. En ese momento, casi seguramente cambiará mi concepción de la solitud, de la amistad y de mí­ mismo. A partir de ese momento no seré yo, seremos nosotros; y espero que el cambio sea gradual, porque alguno de a quienes brindé estas lí­neas me anticipó un antes y un después. Entre ustedes y yo: veo más largo el primero; así­ que apresúrense las interesadas, antes de que devenga en una decrépita imagen de mí­ mismo.</p>
<p>&#8230;</p>
<p>Algún dí­a terminaré este texto, que no sé a santo de qué he comenzado ni por qué derroteros fluirá.<br />
</lang_fr><lang_es></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2008/08/12/cambiar-de-aires/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No es justo</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2007/07/30/no-es-justo/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2007/07/30/no-es-justo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 18:46:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA["Demagogeable"]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/2007/07/30/no-es-justo/</guid>
		<description><![CDATA[Estas son otras dos noticias que me han llegado durante estos dí­as de asueto. No voy a comentarlas directamente, me limitaré a copiar un texto que ya escribiera hace años. ¡¡¡Mi bitácora crece finalmente!!! Esplá Cayetano En el nombre del Padre, del Hijo y del Espí­ritu Santo. Amén. He de salir al ruedo y terminar [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Estas son otras dos noticias que me han llegado durante estos dí­as de asueto. No voy a comentarlas directamente, me limitaré a copiar un texto que ya escribiera hace años. ¡¡¡Mi bitácora crece finalmente!!!</p>
<blockquote><p><a title="Toro 1" href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/torero/Espla/hospitalizado/cornada/elpepucul/20070715elpepucul_3/Tes">Esplá</a></p>
<p><a title="Toro 2" href="http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Cogida/grave/Cayetano/Rivera/Ordonez/elpepucul/20070730elpepirdv_20/Tes">Cayetano</a></p></blockquote>
<p>En el nombre del Padre, del Hijo y del Espí­ritu Santo. Amén. He de salir al ruedo y terminar con él. Acaba de matar a mi compañero y el público ya corea mi nombre. No deberí­a haber concluido así­. ¡No!, ¡<em>no es justo</em>! Él me dijo antes de salir que ésta serí­a su tarde, que triunfarí­a y que no tardarí­a en jubilarse. Y, en cambio, ahora grita desde el centro de la plaza que ve acercarse, inexorable, su final. Lo vengaré, él harí­a lo mismo por mí­. Rezo de nuevo, me encomiendo a todas las Ví­rgenes que recuerdo en este momento, me armo de valor y salgo. Salgo valeroso, con coraje, sin miedo a lo que pueda suceder, aunque preferirí­a conocer lo que me espera.</p>
<p>Deben de ser las seis y media. Observo el tendido y veo a la gente expectante, deseando presenciar una buena faena. En un instante, todos callan; intento descubrir por qué. Ahí­ está. Ciertamente no es demasiado grande. Sospecho que, en este caso, no es la fuerza lo que le ha permitido vencer a mi colega; en verdad tampoco posee una mirada que denote inteligencia. No obstante, con él no bajaré la guardia; quizá fue eso lo que condujo a mi amigo a la sepultura. No, conmigo no lo tendrá fácil.</p>
<p>Bien pensado, a su ligereza hay que añadirle una indumentaria poco común. No puede decirse que yo haya conocido a muchos de éstos, pero su forma de vestir, decididamente, es más propia de una hembra. La estampa no deja de ser graciosa: una delgaducha muñequita, disfrazada de papel de aluminio y con medias rosas. ¡Maldito bufón! Si no supiera de sus antecedentes, serí­a el último de esta plaza al que prestarí­a atención.</p>
<p>Lo escudriño más detenidamente y me doy cuenta de que arrastra algo de un color muy vivo, con una solemnidad que me hipnotiza. El tenue viento que nos acompaña lo hace ondear levemente. Parece hecho de tela, como una capa. Es el colmo del mal gusto. Como se lo ponga, doy media vuelta y echo abajo ese portón que cerraron a mi paso. Preocupado, lo veo acercarse agitando ese gran pañuelo y vociferando palabras incomprensibles. No sé si se trata de mi corazón o de mi cerebro, pero algo en mi interior me está diciendo que debo actuar. Al principio dudo. ¿Ataco? Medito durante unos segundos: parece que le gusta mucho el trapo ese. Antes de acabar con él se lo haré trizas; no creo que imagine una reacción así­. Aguardo a que dé un par de pasos más y, cuando está a punto de emitir un nuevo grito, me lanzo contra él y su toalla. Ya siento su proximidad, ya lo tengo. ¡Maldita sea!, no lo he logrado, ¿cómo ha podido ocurrir? Ha debido de anticiparse. Parece ágil el tipo este. La próxima vez irá mejor, no me apresuraré; desde que salió mi compañero hasta que me sacaron a mí­ pasó una buena media hora: tiempo hay. Sin embargo, no hay manera. De cuatro veces que lo he intentado, cuatro ha conseguido engañarme.</p>
<p>Al poco tiempo vuelven a sonar esas molestas trompetillas, vislumbro a quienes las tocan y, para cuando termina el ruido, ya no veo a la muñequita. Lo que sí­ hay es un caballo, bien pertrechado, soportando estoicamente a un gordo con sombrero. Ya veo: se han dado cuenta de que yo no soy tan débil como mi amigo y han tenido que sacar a la caballerí­a. ¡Qué orgullo! En realidad no sé a cuento de qué viene esta extraña batalla, pero lo único en que pienso es salvar la vida: ya tendré tiempo de enterarme más tarde. El gordinflón del caballo parece tener miedo porque, en lugar de venir al galope, permanece inmóvil al lado de la barrera. ¿Lo hará para poder saltar del caballo cuando se vea en peligro? Pues bien, Adonis, creo que todos éstos que están sentados alrededor van a reí­rse mucho cuando te vean salir corriendo con los pantalones mojados. Mientras pienso esto, arranco hacia ambos y los embisto con todas mis fuerzas.</p>
<p>La hazaña parece haber salido mejor de lo esperado. He debido de herir a alguno de ellos en la embestida, pues me he manchado con su sangre. ¡Cielos, qué caliente está! Levanto la mirada para verlos sufrir y me doy cuenta de que el anoréxico me está clavando una lanza. ¡Madre mí­a!, el herido soy yo. Ahora empieza a dolerme de verdad. Si antes querí­a mofarme de él, ahora quiero aniquilarlo. Cuanto más empujo, mayor es mi tortura. Tras un par de arremetidas, tan feroces como baldí­as, desisto. Este desgraciado ha debido de hacerme un buen boquete. La sangre brota a borbotones. De todos modos &#8212;como bien decí­a mi padre&#8212; no hay mal que por bien no venga. Ha fallado: podrí­a haberme pinchado en algún órgano vital. Desde luego, este gañán serí­a incapaz de introducir esa maldita vara en el hueco de una ventana. Así­, lo intento un par de veces más; aunque el resultado, en todas ellas, es el mismo.</p>
<p>Nuevamente, la maldita banda vuelve a tocar sus instrumentos. Cada vez les tengo más ojeriza. De repente, dos tí­teres más me clavan, sin avisar, unos palos en el espinazo. No han debido de enterarse de que su compañero ya hizo lo propio antes. Si he podido con una garrocha de cuatro metros, ¿qué daño pretenden infligirme con unos mondadientes?: les dejo hacer. Con tanto trají­n, cada vez me siento más cansado y, por otra parte, la pérdida de sangre no me ayuda, en absoluto, a recuperar el resuello. Sin permitirme mayor descanso, reaparece el pelele del principio. Esta vez trae una sábana de menor tamaño. Seguramente, alguien le habrá dicho que la otra era ridí­cula. En este punto, reflexiono un poco antes de atacar. A mi cansancio se unen las ganas de continuar vivo el mayor tiempo posible. No me creo ya tan vencedor como al comienzo.</p>
<p>Dejo que se acerque un poco más, postergo mi ataque hasta el momento propicio y corro hacia él. Nuevamente, me pasa la tela esa por la boca y no consigo siquiera rozarlo. Lo intento otra vez, otra, y otra y otra más. Cada vez embisto con menor fuerza. La sangre no ha dejado de escapar y con el movimiento es imposible que herida alguna cicatrice como es debido. Me incita a atacar y lo hago. Con el pedazo de tela hace unas extrañas acrobacias que no llego a entender. Esto me enfurece. Un escuálido chiquillo con aires afeminados me está haciendo quedar como un lelo. Unos minutos más tarde observo cómo cambia el palo con que sujetaba el paño por una espada. Esto se pone serio: si desarmado no he conseguido tocarlo, ¿qué no hará él con aquel estoque? Además, cada vez me siento más exhausto. Si notara mi debilidad, sin duda aprovecharí­a la ocasión. Por ello, levanto la cabeza desafiante. Afortunadamente, el enemigo esconde su arma tras la tela, lo que me hace sentir un alivio indescriptible. Se me ocurre creer que ésta es mi última oportunidad: o ataco ahora o, si espero a que blanda de nuevo su acero, puedo temer lo peor.</p>
<p>Mientras termina de componer su invento, arranco la carrera que será definitiva. Harto de seguir su engaño, embisto al torero. Consigo hincarle mi pitón derecho en su totalidad. El desgarro que éste produce en su pierna parece ser concluyente. En caso de sobrevivir, sus fuerzas se verí­an diezmadas, lo que supondrí­a una seria ventaja para mí­. Además, ¡gracias Dios!, a causa del revolcón ha soltado su espada y se encuentra indefenso sobre la arena. En cuanto me percato de ello, arremeto en un último esfuerzo y lo levanto por los aires dos o tres metros. Transcurridos los primeros instantes de incertidumbre, sus compañeros se acercan raudos con sus propias telas, muertos de miedo. Ya pueden seguir agitándolas con vehemencia que no pienso seguirles el juego. Yo continúo ensañándome con lo que queda de la muñeca y de su trajecito. Consigo hacer blanco en el abdomen, en la cara y en el hombro. Ahí­ está, inmóvil, tendido sobre una arena que comienza ya a formar un espeso barrillo con la sangre que ha vertido en la lucha. Uno no entiende de medicina, pero estoy seguro de que de ésta no sale.</p>
<p>Consciente de mi victoria, me retiro orgulloso en espera de que se lleven al vencido y me llegue mi premio. En unos segundos, se forma un formidable tumulto que transporta en volandas al futuro cadáver. Supongo que la entrega del trofeo será solemne, aunque el tiempo que tardan en prepararlo comienza a enervarme. «¡Como no se apresuren, voy a desangrarme aquí­ mismo!»&#8212; exclamo. Al cabo de unos minutos, aparece un colega del difunto en el ruedo. Menos mal, porque estaba empezando a impacientarme. Ya me veo, otra vez en mi dehesa, gozando del paisaje y de los favores de mis compañeras. Mi amigo no consiguió jubilarse, pero yo sí­ voy a hacerlo.</p>
<p>Desearí­a que mi padre pudiera verme. Estarí­a muy orgulloso de mí­. Despacio, me acerco al torero para acompañarlo al trono de los vencedores. De repente, se detiene amenazante, delante de mí­, exhibiendo una espada. Esto no lo esperaba. Sin darme tiempo para reaccionar, se abalanza sobre mí­ y hunde su acero hasta mis entrañas. El dolor es insoportable. Aun así­, más dolorosa todaví­a es la sensación de injusticia que me provoca esta vileza. ¿Cómo puede el árbitro de la contienda tolerar que este sicario salga a matarme cuando a mí­ no me permitieron ayudar a mi compañero? ¿A cuántos de éstos hay que vencer para que te dejen volver a casa? ¿Es esto un campo de batalla o es un matadero? Herido de muerte, clavo las rodillas en el suelo y aguardo el final. Ya no me duele tanto, pero no dejo de pensar en semejante injusticia. Afortunadamente, mañana veré de nuevo a mi padre y a mi amigo. Y les contaré que conseguí­ vengarlos. ¡Que gané!</p>
<blockquote><p><a href="http://www.faada.org/imagenes/antitoros/toros550.pdf">Una reflexión<br />
</a></p>
<p>Y una canción preciosa:</p>
<p>(<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francis_Cabrel">Francis Cabrel</a> :: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Samedi_soir_sur_la_terre_%28%C3%A1lbum_de_1994%29">Samedi soir sur La Terre</a> :: <a title="La Corrida" href="http://es.youtube.com/watch?v=m1ET6SEtwbc" target="_blank">La Corrida</a>)</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2007/07/30/no-es-justo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pena de muerte</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2007/07/29/pena-de-muerte/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2007/07/29/pena-de-muerte/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 29 Jul 2007 20:21:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA["Demagogeable"]]></category>
		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/2007/07/29/pena-de-muerte/</guid>
		<description><![CDATA[Soy un profundo defensor de la vida y siempre he sentido un profundo desprecio hacia la pena de muerte y aquellos que la amparan, la sentencian y la ejecutan. No obstante, siempre hay una excepción para todo, al menos casi siempre y para casi todo. En este caso se trata de una profunda excepción. Me [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Soy un <em>profundo</em> defensor de la vida y siempre he sentido un <em>profundo</em> desprecio hacia la pena de muerte y aquellos que la amparan, la sentencian y la ejecutan. No obstante, siempre hay una excepción para todo, al menos casi siempre y para casi todo. En este caso se trata de una <em>profunda</em> excepción. Me refiero &#8212;no andaré por las ramas ante este indeseable&#8212; a esta noticia:</p>
<blockquote><p><a title="El Mundo" href="http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/29/espana/1185701404.html">Noticia en El Mundo</a><br />
<a title="El PaÃ¯Â¿Â½s" href="http://www.elpais.com/articulo/espana/incendio/Gran/Canaria/ha/quemado/3500/hectareas/elpepuesp/20070729elpepunac_4/Tes">Noticia en El Paí­s</a></p></blockquote>
<p>A ver si consigo filtrar los tacos de esta entrada, palabrita que me va a costar. Tampoco mencionaré el nombre del impresentable, no fuera a ser inocente: que hay gente a la que le gusta chupar cámara más que a un tonto un lápiz.</p>
<p>Según la Guardia Civil, un joven de treinta y siete años, estúpido a todas luces, consideró que merecí­a ser asalariado de la Administración Pública de Las Islas Canarias por más tiempo del que el <a title="Cabildo en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cabildo_%28entidad_administrativa%29">Cabildo</a> estimara oportuno en su dí­a. Debió pensar en patalear, suicidarse o pinchar las ruedas de un coche oficial; pero él no, él debió <em>de</em> pensar que lo suyo era vengarse a lo grande. «Y ya, de paso, me saco unas perrillas». <a title="El total es lo que importa" href="http://youtube.com/watch?v=UX1-vuBMHJ4">Total</a>: como en este paí­s el monte acostumbra a ser orégano, sahumemos las Islas y evitemos que huelan a ajo, que así­ no habrá más fugas de cerebros.</p>
<p>A este tipejo El Mundo le asigna la profesión de <em>guardia forestal</em>, mientras que en El Paí­s lo encuadran en el <em>peonaje forestal</em>. De las dos me quedo con la segunda, para no mezclar churras con merinas y para aprovechar su similitud fónica con «espionaje» (no me negarán que está currado). En el ajedrez el peón es esa pieza que no duele <strong>sacrificar</strong> para salvar cualquier otra. Más aún, aunque en <em>algunos</em> casos el pirómano de turno vista de uniforme, por aquello de las merinas y las churras, me parece injusto siquiera desplegar el velo de la sospecha sobre los equipos de extinción de incendios (voluntarios y no, remunerados o no), aunque fuese únicamente por el esfuerzo y el coraje que transpiran entre las llamas.</p>
<p>No llego a barruntar la ilógica razón de la cruel distancia que existe en dificultad y castigo entre este delito y el <em>magnicidio</em>. So pena de cierre de bitácora: lí­breme Dios de defender el asesinato (sic).</p>
<p>A todo esto: ¿alguien sabe cuánto valen diez minutos de coartada y un acceso anónimo al calabozo de este <span style="line-through;">hombre</span>? Pocos dudarían en rascarse el bolsillo.</p>
<p>Epitafio:</p>
<blockquote><p>Cuando lo metí­an en una lechera,<br />
por fin detenido, «ahora &#8212;decí­a&#8212;<br />
sabrá España entera mis dos apellidos».</p></blockquote>
<p>(<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Sabina">Joaquí­n Sabina</a> :: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juez_y_parte">Juez y Parte</a> :: <a title="Ciudadano cero" href="http://www.joaquinsabina.net/2005/10/31/ciudadano-cero/">Ciudadano cero</a>)</p>
<p>Casualidades de la vida: mientras escribí­a parte de esta entrada, y aunque pueda parecer mentira, escuchaba la canción <a title="Ska de La Tierra" href="http://www.last.fm/music/Bebe/_/Ska+de+la+Tierra">Ska de la Tierra</a>, de Bebe, con el orden aleatorio activado.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2007/07/29/pena-de-muerte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Prueba de amor</title>
		<link>http://www.yoelrey.es/2007/05/06/prueba-de-amor/</link>
		<comments>http://www.yoelrey.es/2007/05/06/prueba-de-amor/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 06 May 2007 17:53:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[YoelRey]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yoelrey.es/2007/05/06/prueba-de-amor/</guid>
		<description><![CDATA[Un dí­a de esta semana que ya acaba, a eso de las tres de la tarde, vi un hombre que podrí­a presumir de haber apagado más de dos mil quinientas velas; estaba apoyado en la barandilla de uno de los puentes que el Ebro atraviesa en mi ciudad, mirando el discurrir del rí­o. Yo iba [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un dí­a de esta semana que ya acaba, a eso de las tres de la tarde, vi un hombre que podrí­a presumir de haber apagado más de dos mil quinientas velas; estaba apoyado en la barandilla de uno de los puentes que el Ebro atraviesa en mi ciudad, mirando el discurrir del rí­o. Yo iba en moto y no pude apreciar todos los detalles, pero me sorprendió ver que llevaba en sus manos, envuelta en un papel de periódico, una flor roja con la que  se disponí­a a hacer algo. Sopesé el compromiso entre llegar tarde a trabajar y continuar observando este evento, así­ que reduje algo la velocidad de mi ingenio volador, intentando no molestar a quien precedí­a. No obstante, no conseguí­ fotografiar en mi memoria el momento en que el buen hombre lanzó, si es que finalmente lo hizo, la flor al rí­o. Me habrí­a gustado contemplarlo, como a cualquiera &#8212;supongo&#8212;.</p>
<p>Aprovecharé no haberlo visto para imaginarlo. ¿Cuál será la historia que ha llevado a este señor a robar la flor de algún jardí­n &#8212;he dicho que imaginarí­a, ¿no?&#8212; y hacerla llegar a portes debidos al Mar Mediterráneo. Tengo el mal hábito de pasar por ahí­ al menos un par de veces al dí­a, si no son un par de pares, y creo poder asegurar que es la primera ocasión que lo haya visto, así­ que supondré que no es una costumbre cotidiana. Me atreverí­a a apostar, influido por las pelí­culas yanquis, que es un precepto con el que el protagonista cumple anualmente, contraí­do aquel con quien compartiera durante años con él casa, hijos, nietos y felicidad.</p>
<p>De ser cierta esta historia, estamos señores ante un milagro de la sociedad tangible, de esa que aseguran que existe, en la que no hay ni «corten» ni «acción», ni redactores de <em>Gran Hermano</em>. Este milagro es primar la relación con los que realmente te importan y te siguen importando sobre poquedades como el «qué dirán»: «¡que estamos ya mayores para esas tonterí­as, abuelo!, ¡a ver si se va a caer!» le dirí­an; o, cuando fue joven y la cortejó: «¡Imagí­natela cagando!».</p>
<p>La labor de crianza de malvas en libertad debe de ser más fácil de soportar para quien la lleva a cabo &#8212;de haberlo&#8212; sabiendo que alguien lo ha querido. Que lo ha querido tanto como para hacer lo que este señor. Que alguien celebrará cada aniversario de lo que sea de una manera especial, renunciando a <a href="http://www.ismaelserrano.com/canciones/letras/laextranapareja.htm"><em>refugiarse en el cálido pecho de un muchacho</em> (R.S./I.S.)</a>, importándole tres huevos que «la cosa no es así­», o que hay que rehacer la vida.</p>
<p>Que conste que yo de esto no sé mucho: sólo lo intenté una vez y perdí­. Que hablo de oí­das, vaya.</p>
<p>Al final me va a salir una bitácora sentimental, ¡cojona! Será el <em>I Would Do Anything For Love (But I Won&#8217;t Do That)</em> que estoy escuchando. Snif.</p>
<p>Por último: como siempre, <strong>llegué tarde al trabajo</strong>.</p>
<p></lang_fr><lang_es></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yoelrey.es/2007/05/06/prueba-de-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
